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Agua potable

 

El agua corriente de Sudáfrica suele ser segura. De hecho, se dice que es una de las más seguras y limpias del mundo.
El Departamento de Aguas y Bosques declaró recientemente que la norma nacional es perfectamente compatible con la de la Organización Mundial de la Salud.
La responsabilidad de suministrar agua limpia recae en las autoridades locales, que periódicamente vigilan la calidad del agua potable.
El agua corriente es sometida a tratamientos que garantizan la eliminación de microorganismos y contaminantes. En algunas regiones, el agua potable es rica en minerales
y se puede tardar un cierto tiempo en acostumbrarse a ella.
No obstante, debe evitarse beber agua de arroyos y ríos, en especial en áreas con población humana. Estas aguas son susceptibles de contener microorganismos perjudiciales. No obstante, si en la montaña se
encuentra un manantial no contaminado, un sorbo de agua será altamente refrescante.
Si se encuentra en una situación en que no dispone de agua limpia, puede desinfectar agua contaminada hirviéndola 10 minutos, o bien añadiendo una cucharadita de
cloro por cada 25 litros, o bien una cucharadita de cloro granulado por cada 200 litros. En los dos últimos casos, deje reposar el agua durante 2 horas. Otro método es exponer el agua a la luz solar directa
durante al menos 6 horas en un recipiente transparente con un mínimo de espacio de aire, sacudiéndola al llenarlo y, a continuación, cada hora.
Es posible que el agua del grifo y natural tenga un ligero tinte marrón, como consecuencia del ácido húmico, lo cual no afecta a la calidad del agua potable de Sudáfrica.
El mercado del agua embotellada crece continuamente, y en los supermercados encontrará numerosas marcas, algunas de ellas internacionales. Podrá optar por
aguas naturales y con gas, así como por una amplia variedad de aguas con sabor a frutas.

El agua corriente de Sudáfrica suele ser segura. De hecho, se dice que es una de las más seguras y limpias del mundo.


El Departamento de Aguas y Bosques declaró recientemente que la norma nacional es perfectamente compatible con la de la Organización Mundial de la Salud.

La responsabilidad de suministrar agua limpia recae en las autoridades locales, que periódicamente vigilan la calidad del agua potable.


El agua corriente es sometida a tratamientos que garantizan la eliminación de microorganismos y contaminantes. En algunas regiones, el agua potable es rica en minerales

y se puede tardar un cierto tiempo en acostumbrarse a ella.


No obstante, debe evitarse beber agua de arroyos y ríos, en especial en áreas con población humana. Estas aguas son susceptibles de contener microorganismos perjudiciales. No obstante, si en la montaña se

encuentra un manantial no contaminado, un sorbo de agua será altamente refrescante.


Si se encuentra en una situación en que no dispone de agua limpia, puede desinfectar agua contaminada hirviéndola 10 minutos, o bien añadiendo una cucharadita de

cloro por cada 25 litros, o bien una cucharadita de cloro granulado por cada 200 litros. En los dos últimos casos, deje reposar el agua durante 2 horas. Otro método es exponer el agua a la luz solar directa

durante al menos 6 horas en un recipiente transparente con un mínimo de espacio de aire, sacudiéndola al llenarlo y, a continuación, cada hora.


Es posible que el agua del grifo y natural tenga un ligero tinte marrón, como consecuencia del ácido húmico, lo cual no afecta a la calidad del agua potable de Sudáfrica.


El mercado del agua embotellada crece continuamente, y en los supermercados encontrará numerosas marcas, algunas de ellas internacionales. Podrá optar por

aguas naturales y con gas, así como por una amplia variedad de aguas con sabor a frutas.